Te imaginas tu preciosa sala con un foco blanco apático o tu cuarto de baño con una amarillenta iluminación que preferirías verlo a oscuras. Pues bien, he aquí que le dedicaremos un espacio a la iluminación de tu hogar.Lo importante de las luces es saber cuándo deben haber y cuando no, no toda tu casa debe ser marco de brillantez, hay zonas en las que con una tenue oscuridad le dan un aire acogedor.
Natural. No hay nada mejor como dejarte llevar por el ciclo natural, evitar los focos y crear portales amplios de luminosidad, como ventanas grandes en la sala o en el dormitorio, dan a tu hogar ese clima originario del hábitat en el que vives. Además de las ventanas en las paredes, espacios abiertos en el techo pueden ofrecerte un clima romántico si tu pareja y tú son aficionados a mirar las estrellas.
Artificial. El uso de lámparas esquinadas, es importante siempre y cuando iluminen tenue y discretamente las áreas sociales e íntimas como la sala y los dormitorios. Luces en los pisos como el del jardín sumerge tu hogar en un ambiente bucólico, ideal para una cena al aire libre.
Objetos adicionales como espejos disminuyen el uso de lámpara o focos, pero si el gusto por la electricidad es lo tuyo, los candelabros reinantes en la sala, los farolitos en la entrada, los esquineros iluminados son siempre una buena opción.
Hay que tener en cuenta que la causa de la mala iluminación es muchas veces por el tipo de foco que usamos.
Luz Incandescente. Puede otorgar calidez en lugares privados de tu hogar y donde quieras generar encuentros armoniosos.
Luz Halógena. Es potente y blanca, ideal si se desea tener lugares bien iluminados, el inconveniente es que generan demasiado calor.
Luz Fluorescente. O ahorrativos, duran mucho tiempo y consumen poca energía pero su emisión es pálida y produce una temática fría.
Lo mejor es saber combinar tus opciones con el color de tu casa. Esperamos haber sido de tu ayuda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario